Poittevin López

La elección de un vestido de novia nunca fue tarea fácil. Por eso te vamos a dar unos consejos para que te ayuden a tomar la mejor decisión y terminés haciendo la compra de tus sueños:

1. No renunciés a tu estilo por las tendencias 

Existen miles de diseños diferentes de vestidos de novia, pero siempre hay uno para cada estilo de mujer. Por eso, es fundamental que tengas paciencia en la búsqueda y elijas el vestido que más se adapte a tu estilo. Más allá de la última moda, éste debe ser marca de tu propia identidad.

Hay diseños realmente hermosos que, aunque no se adapten a tu estilo habitual, la belleza de los modelos probablemente te va a animar a probarte esos vestidos preciosos. Si entre ellos das con tu vestido ideal, perfecto. No dejés de sentirte cómoda con el vestido que elijas. Pero es fundamental que no te fijes, únicamente, en la preciosidad de los diseños.

Hay muchos más detalles que cuentan para que realmente sea “tu vestido”. Si las nuevas colecciones de tus modistas preferidos apuestan por transparencias o escotes de vértigo, ¿por qué apostar por estos diseños que no van contigo? De nada sirve que elijás un modelo que no se corresponde con tu personalidad, con tu manera de ser y de vestir porque, al final, no te vas a sentir cómoda y no te vas a sentir vos misma.

Si no estás acostumbrada a ir con polleras voluminosas y tu estilo habitual es casual e incluso vintage ¿por qué elegir un vestido de corte princesa, que por más hermoso que sea o te quede, no define tu personalidad? Lo mismo te puede ocurrir si tu look diario es chic, actual y romántico ¿por qué apostar por un vestido bohemio o quizás demasiado retro? Ser fiel a vos misma siempre es la mejor elección.

Mathias Arizaga

2. Las prisas no son buenas

El vestido apropiado para vos está por llegar, no te apurés con la elección. Un día te vas a probar un vestido cualquiera y, en un segundo, te sentirás completada y notarás lo bien que se adapta a tu cuerpo. Cuando te sientas la mujer más linda del mundo con ese vestido cualquiera y te de pena quitártelo y te imaginés llegando al altar, entonces dejará de ser cualquier vestido y se convertirá en “tu” vestido de novia. Ahora sí: habrás encontrado el que estabas esperando.

3. La elección es solo tuya

Seguro que tenés familiares o amigas que tienen opinión para todo. Debés tomar las riendas en la elección de tu vestido independientemente de las opiniones de los demás. Está muy bien que tus seres más queridos y cercanos te vayan a ayudar con la elección del vestido, pero una cosa es aconsejar y otra es opinar. Esto es algo que debés tener muy presente y hablarlo con las personas que te acompañen el día que vayas a probarte los diseños para no caer en la inseguridad y posterior desmotivación. Ellas sabrán entenderlo.

Pablo Tedesco Estudio

4. Los gustos de los demás no son los tuyos propios

Ten cuidado con las personas tienen la tendencia de imponer, inconsciente o conscientemente, sus propios gustos sobre los tuyos, aunque no se correspondan en absoluto. Nunca está demás el consejo de un ser querido y si pensás que cuatro, seis u ocho ojos ven más que dos, entonces lo ideal es que te acompañen en la elección del vestido, ante todo, personas que respeten tus gustos y decisiones.

Debés tener muy claro que no se trata de complacer las expectativas de los demás sino de velar por las tuyas propias y tener confianza en vos misma para brillar como nunca en el día de tu casamiento.