Romper las normas de lo establecido es su gran característica. No se trata de un estilo de casamiento, sino de una filosofía de vida en la que impera la naturaleza, la libertad y la espontaneidad; donde no tienen lugar el agobio y el estrés, porque lo importante es disfrutar de cada momento de la organización.

¿Cómo podés hacerlo? Muy sencillo, yendo a tu ritmo, saboreando cada instante como si fuera el último, sin límites, ni pretensiones. Dejá que los preparativos se adapten a tu tiempo y no vos a ellos, que tu presupuesto y tus deseos también lo hagan, porque lo que verdaderamente importa es sellar tu amor con el suyo por encima de todo.

Si es la primera vez que leés sobre esta filosofía, sabemos que puede sonarte un poco raro y difícil la idea de no estresarse ante los preparativos del casamiento, pero no es algo imposible gracias a estas características:

La naturaleza es el foco de todo

buscar un sitio al aire libre (viñedos, campo, montaña, playa, jardines, etc.) para casarte y celebrar ese momento hará que consigas una conexión especial con ella y con tu pareja.

Do it yourself y estilo vintage

El DIY y el estilo vintage serán tus mejores amigos para la decoración de tu casamiento. Todo lo que esté hecho a mano y sea artesanal o antiguo es bienvenido.

Celebración íntima

La austeridad también se extiende a la lista de invitados. Solo se tiene que invitar a aquellas personas imprescindibles, dejando de lado a las que no querés que estén, como parejas de algunos amigos, jefes o compañeros de trabajo, etc. Por lo general, la familia más cercana (padre, madre, hermanos y abuelos) y amigos más íntimos serán los únicos nombres en tu lista.

Looks de los novios

La vestimenta de los protagonistas tampoco importa, pueden casarse como ustedes se sientan cómodos. Todo tipo de ropa es válido, desde remeras y jeans hasta vestidos sencillos y del color que quieras.

¿Tacos? No hace falta. Si querés llevarlos, podés hacerlo, pero ¿para qué sufrir de dolor de pies si podés ir descalza o con unos zapatos o sandalias planas?

Lo mismo con peinado y maquillaje: tu peinado tampoco tiene que ser de peluquería, ni tu maquillaje de estilista. Recordá: naturalidad y sencillez tienen que prevalecer. Las coronas de flores son el mejor complemento para tu pelo suelto o recogido.

Ausencia de dress code

Los invitados tampoco tienen que seguir el protocolo de vestirse de manera formal para ese día. Ellos pueden optar por la comodidad como lo hacen vos y tu prometido.

Adiós al seating plan

Para romper con lo establecido no hay que seguir el protocolo de los casamientos convencionales. Una forma de hacerlo es no asignar mesa para los invitados en la fiesta, sino que cada uno se siente y coma donde quiera. El tener pocos invitados les facilita a la hora de poner solo una mesa en la que puedan estar junto a ustedes.

Menú ecológico

En el menú de tu fiesta tienen que prevalecer las comidas caseras, frutas y verduras de temporada y a poder ser de huerta.

¿Regalo perfecto? ¡Plata!

Los regalos de los invitados pueden ser sustituidos por efectivo, es decir, en lugar de que se gasten mucha plata en un buen obsequio, ¡qué mejor que se lo den para que ustedes lo inviertan en lo que quieran o necesiten! Es algo muy típico en estos casamientos con filosofía slow wedding.

¿Se parece a lo que estás haciendo? Si tu respuesta es afirmativa, ¡ya le podés poner nombre a tu casamiento!