Ya sean inspirados en décadas pasadas o con materiales, telas y moldes referentes a ellas, los vestidos vintage son elegidos por muchas novias para vestirse en su día tan especial. De abuelas, madres, o rediseñados, siempre son elegantes, femeninos y van perfecto con todas aquellas chicas que busquen una pieza de moda. Conocelos un poco más y ¡preparate para elegir el tuyo!

Corte y confección

Cuando hablamos de vestidos de novia vintage no sólo nos referimos a piezas con encaje y transparencias. Además, se pueden encontrar muchísimos estilos más y se pueden combinar elementos diferentes en un solo vestido. Patrones como el empire waist, típicos cortes vintage, pueden reformularse para crear vestidos nuevos con un aire antiguo. Los cortes A o princesa también representan una época y tienen esa confección vintage que luego se puede remodelar.

Si la base es vintage o data de otra década, ya está resuelto. Solo restará agregar detalles y toques especiales que lo modernicen o bien le den una vuelta de rosca al modelo para hacerlo destacar.

Detalles

También es posible darle un toque vintage a un vestido que a priori no lo parezca. El encaje resulta muy bien en casi todos los modelos y se puede emplear tanto para un escote como para la espalda, los hombros o un corset.

Si el vestido es cerrado en la parte del pecho, un moño o lazo puede ser ideal. También se puede aplicar al escote corazon, bordeando el contorno que roza la piel y armando un bordado con pequeños moños y perlas.

Otro pequeño detalle que puede sumar son las mangas largas. Tal vez, si la tela es fina y vaporosa, se pueden incluir mangas acampanadas —bien al estilo boho— con terminaciones de encaje o bien optar por la antítesis, las mangas abullonadas y abotonadas ajustando la muñeca.

Complementos ideales

A la hora de pensar en complementos para un vestido de novia vintage existe un gran abanico de opciones. Si hablamos de accesorios, los collares con perlas de la abuela o las cadenitas bien finitas con dijes de plata se adaptan perfectamente para completar o cortar el look aportándole personalidad. También los aros grandes llenos de canutillos le dan color y realzan el outfit, dándole protagonismo al rostro. Si el vestido es muy cargado en cuanto a telas caladas, encaje y puntillas, unas perlitas o unos diamantes pequeños terminan de definir con elegancia.

En cuanto a los zapatos, el color azul jamás pasará de moda. Es el toque que muchas novias eligen para agregar color. Si el vestido es corto, no hay nada mejor que un par de zapatos altos, con bordados en algún tono pastel o con texturas diferentes.

Por otro lado, junto con los zapatos, la cartera, sobre o clutch también da la terminación al look. Blanco, de color o combinado siempre llamará la atención. Los recomendados de la temporada y que van perfecto con los vestidos vintage son las carteras de mimbre, los sobres con cadena y que tienen cosidas perlas, piedras y telas con estampa de flores, y por último las carteras de charol, que por supuesto también se ajustan a un estilo más clásico y elegante.

Tipos de telas

Además del corte o el patrón, la tela conforma también una identidad al vestido. El encaje —tejido vintage por definición— es uno de los más usados. También el tul es muy recurrente. El lino, crepé, el bordado y el plisado también son claves y están muy de moda.

Décadas

Situados en los años 20 y con el nacimiento del estilo Chicago, se da lugar a las blusas finas, con volantes, pliegues y moños. Los vestidos de seda largos representan perfecto esta etapa y están rematados con cortes V en la espalda. El bordado también acompaña, dejando entrever piel y levantando la sensualidad femenina. En cuanto a accesorios, los broches y prendedores, collares, tiaras, la piel, las vinchas finas con pluma o flores, los sombreros con velo y el sobre con asa corta son los destacados.

Elementos utilizados a partir de esta década y en adelante, pasando por los años 30 y 40 son los guantes —de cuero o con tela de encaje en el caso de las novias— las faldas tubo con pliegues cerca de la rodilla, hombreras y cinturas pequeñas.

Los 50 inundan la moda del momento más aparejada con el estilo rockabilly, telas ligeras y vestidos de lycra, corset, entallados en busto y cintura y luego voluminosos hacia abajo. Las faldas corte sol o semi sol bien acampanadas generan ese contraste al igual que los estampados llamativos.

La década de los 60, por su parte, presenta guiños que definen muy bien un estilo que hoy en día se lleva mucho. Aros grandes, argollas en oro o plata que complementan genial. Los botones grandes, los cinturones y hasta las bandanas o vinchas a lunares son perfectos para recrear con cualquier vestido. En este periodo comienza el empoderamiento y la libertad para la mujer, por lo que ya en los 70´el flower power, los hippies y el estilo bohemio marcan tendencia que aún hoy las grandes marcas llevan a las pasarelas.

En los años 80 el corte A o midi eran los protagonistas. El escote, no muy pronunciado era acompañado de hombreras, tela plegada o volumen en la zona alta. El raso era muy utilizado, el corte acentuado en la cintura también dejaba extender las piernas. Por último, merece la pena mencionar a los volados, grandes aliados de esta década.

Para llevar esta tendencia no hace falta gastar una fortuna, también podés basarte en vestidos que tengan algunas de las características mencionadas. Lo importante es que estés cómoda, contenta y el estilo logre representarte acentuando tu frescura y personalidad.