Alicia Atella Fotografía

Los tiempos de planificación y todas las tareas que se van sumando a la organización del casamiento pueden llevarnos a cometer algunos errores que pueden complicar la celebración. Para huir de ellos y de las malas experiencias que pueden generar, les dejamos una lista de los errores más comunes que pueden cometerse en la organización de una boda. Estén atentos a estas señales y queden abiertos a los posibles cambios para modificar la situación.

1. Planificar sin presupuesto

Siempre remarcamos la importancia que tiene delimitar un presupuesto. Suele ser uno de los primeros elementos que hay que definir para comenzar con la planificación. Saber con cuánto dinero cuentan para la celebración les dará un panorama significativo de qué tipo de boda desean llevar adelante y cuántos invitados pueden recibir, y cómo pueden dividir ese presupuesto entre los ítems más importantes de la organización y ajustarse a él. Es el punto de partida.

Nicolas Nuñez

2. No establecer un cronograma

Un buen plan de trabajo puede ahorrarles muchos dolores de cabeza. Tener un paso a paso es de gran ayuda al momento de organizar y delegar algunas tareas durante los meses de preparación. Por otro lado, también relacionado con los tiempos, el timing u hoja de ruta del evento debe armarse al detalle y con precisión, considerando a todos los jugadores involucrados. No tenerlo pensado puede hacer que no consigan resolver los imprevistos o queden huecos durante la celebración.

3. No solicitar ayuda

Se puede volver algo obsesivo querer hacerlo todo uno mismo y no pedir ayuda. Un paso a paso de la estructura de una boda les puede dar una imagen visual de cuántas tareas son necesarias encarar. Es una idea muy sana poder delegar algunas actividades sencillas, que no requieran su atención cien por ciento. Más aún, una wedding planner puede ayudarlos con la toda la organización y librarlos de los errores más comunes o darles los consejos y las sugerencias que completen los vacíos de la planificación.

4. Incluir a muchas personas en la organización

El error opuesto al anterior es sumar demasiada gente a la organización de la boda y, así, perder por completo el control de la planificación. Muchas manos pueden generar confusiones y errores en el cronograma y en el plan de trabajo. Por otro lado, también querrán volcar sus opiniones y consejos y todo puede transformarse en una boda colectiva, cuando en realidad es algo puramente de a dos. Está bien escuchar los consejos, pero la última decisión es de la pareja.

Deborah Dantzoff

5. Querer complacer a todos

En medio de la organización va a ser necesario que tomen algunas decisiones importantes. Esto hará que se encaminen hacia un lado y dejen otras cosas en el camino. Siempre habrá gente que encontrará dificultades o les hará notar algún tropiezo o algún elemento que no tuvieron en cuenta. Es imposible que todo el mundo quede contento. Lo importante es saber que hicieron lo que creían mejor y que sentaría bien a la mayoría.

6. Perder la comunicación con la pareja

El trajín diario y las preocupaciones constantes pueden hacer que la relación en la pareja se torne algo tensa y dejen de dialogar y comunicarse para tomar una posición de retraimiento, lo que hace que dejen de mirar a su alrededor y de escuchar a quien los acompaña en el proyecto. Es importante establecer cuáles son los objetivos y las prioridades de la boda y que ambos estén de acuerdo en las decisiones y sigan al pie de la letra el camino pautado.

7. No decidirse y quererlo todo

Las tendencias de bodas y las inspiraciones que van a encontrar en la web son tantas que es necesario decidirse por un estilo de casamiento y encuadrarse dentro de esas pautas para elegir todos los elementos que conforman la organización. Los colores, los temas y los estilos van de la mano y no se puede abarcar todo. Los detalles que harán inolvidable su enlace están vinculados con esa elección que hagan al comienzo y no es buena idea mezclar los estilos.

Carla Bonilla

8. No prestar atención a las señales de estrés

El estrés prenupcial es algo que se da bastante entre las novias. Tantas tareas y situaciones abrumadoras, de alguna manera, pueden afectar el estado de ánimo y ser un disparador del estrés tan temido. Presten atención a las señales para mantener los nervios a raya y, así, disfrutar a pleno todos los pasos de la planificación. Cuando sea el día, en pocas horas todo habrá transcurrido y va a ser el momento de cosechar los frutos de tantos preparativos y tanta dedicación.

La organización puede ser abrumante y es mejor quedar a salvo de estos errores tan fastidiosos. Una buena comunicación en la pareja siempre es una salida exitosa en cualquier proyecto que encaren juntos. También es un tiempo de aprendizaje y conocimiento del otro. ¡Solo disfruten!