Caro Di Nardo
Caro Di Nardo

En la semana previa a la fecha de boda, deberás retirar tu vestido y tenerlo listo. Conviene repasar algunos cuidados para que la prenda se conserve intacta hasta el día del casamiento, y luego puedas conservarlo o darle una segunda vida. Toda precaución puede resultar insuficiente cuando se trata de algo tan delicado y significativo. Descubrí estos consejos sencillos para evitar dolores de cabeza.

Antes de la boda

1. Sin escalas

Cuando te entreguen el vestido de novia en la tienda después de la última prueba, lo más importante es llevarlo directamente a casa, sin escalas que puedan poner en riesgo el cuidado del vestido. Buscá una habitación poco concurrida para guardarlo.

Studio Des Reves
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2. Funda de tela para conservarlo

Si el traje de novia viniera de la tienda en una funda de plástico, el siguiente paso es sacarlo de la bolsa y procurarte una funda de tela, puede ser también una sábana. El plástico no deja que los tejidos respiren y sus partículas pueden amarillear la prenda que tanto sacrificio significó.

3. Percha de plástico o forrada

Deberás tener una buena percha para mantenerlo colgado sin que arrastre ni se comprima con otras prendas. Conviene evitar las perchas metálicas porque podrían mancharlo. En general, los vestidos tienen unas tiritas cosidas que sirven para tal fin y que no se deforme la prenda.

4. Dejarlo en un sitio seguro

A pesar de la ansiedad de sacarlo y mirarlo una y otra vez, lo mejor es que el vestido quede en su sitio para minimizar cualquier situación de riesgo. Solo podrías manipularlo para probar ponértelo una vez.

Studio Des Reves
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5. Si hubiera que plancharlo…

Solo si el planchado resulta rigurosamente necesario, recurrí a un servicio de planchado o una mano experta en la casa, que pueda dar unas pasadas con plancha de vapor y quitarle las arrugas. Pero si se puede evitar, mucho mejor.

6. Probar ponértelo

Algunos vestidos se visten desde abajo hacia arriba, como los cortes princesa y sirena. Otros vestidos entran por la cabeza, lo que resulta más dificultoso de manipular porque hay que tener cuidado con el peinado y el maquillaje. Es recomendable que te familiarices con el vestido y el modo de ponértelo y lo converses con la persona que te va a ayudar a vestir.

Erick Medeiros
Erick Medeiros

Durante la boda

7. Peinado, maquillaje y perfume

Antes de ponerte el vestido de novia, ya deberás estar peinada y maquillada. Tené cuidado con los cosméticos, el perfume, la loción corporal y el desodorante. Sin los recaudos necesarios, todos estos productos pueden manchar el vestido.

Studio Des Reves
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8. Joyas y accesorios

En este caso, los accesorios del pelo y las joyas que complementan el look de novia se colocan después del vestido para evitar que se enganchen en los tejidos, bordados o adornos del atuendo nupcial.

9. A la hora de subir al auto

En el momento de subir al auto, conviene que las personas que conocen la estructura del vestido y te ayudaron a vestir también te ayuden a subir al coche. Lo mejor es que te sientes en el asiento trasero y, sin deslizar ni arrastrar, juntar los pliegues sobre las rodillas. En cuanto al ramo de novia, colocalo al lado para evitar que manche el vestido.

Después de la boda

10. Llevarlo a la tintorería

El consejo para limpiar el vestido es llevarlo a la tintorería. Aunque algunos vestidos parezcan sencillos de meter en el lavarropas, los tejidos tan delicados del vestido van a requerir de ciertos cuidados en la limpieza y deshumidificación en cámaras especiales.

Simon Brown Studio
Simon Brown Studio

11. Guardarlo en la caja

Luego de la limpieza, si vas a conservar el vestido por un tiempo, de modo que quede intacto y guarde vivo el recuerdo, lo ideal es preservarlo en una caja doble con papel libre de ácido, en un lugar seco y fresco.

12. Una segunda vida

En muchos casos, los vestidos se reutilizan. Puede ser porque decidas venderlo a otra novia o porque encuentres la forma de reciclar un vestido de novia sencillo y usarlo en otra ocasión. Existen varias ideas sustentables, como el teñido o la conversión en otro vestido reutilizando los tejidos.

El cuidado del vestido es bastante delicado, pero no imposible de realizar. Con estos consejos, conservarás tu vestido en perfectas condiciones y, si querés luego donarlo, venderlo o reciclarlo, no tendrás ningún inconveniente.