Patricia Arias

Aunque hablemos de naturalidad para llevar el ramo de novia, no resulta una tarea sencilla y los nervios pueden jugarte una mala pasada. Es un accesorio que lucirá con vos durante toda la ceremonia, en la sesión de fotos y en la recepción, por lo cual se aconseja que el ramo no sea muy pesado ni la empuñadura muy gruesa. Debe resultar cómodo de sostener, lo que te facilitará todo el proceso. Tips para llevar el ramo.

1. Bienvenida la inspiración

Sempiterno Fotografía

El ramo de novia permite jugar con los colores y los tipos de flores para amoldarse perfectamente a tu estilo nupcial. Intentar recrear o copiar el ramo que te obsesiona puede resultar una experiencia fallida. Que las fotos sobre ramos de novia te sirvan de inspiración para lo que quisieras para tu boda. Tener una buena disposición para conocer sobre tipos de flores, colores, temporadas y formatos de ramos te será tan útil como gratificante.

2. Flores de temporada

Diego Piuma

Sin dudas, las flores de temporada son la mejor opción al momento de armar el ramo de novia. Quizá tengas en mente alguna flor muy especial, que solo se da en determinada época del año. No resultará fácil conseguirla fuera de temporada y, de lograrlo, será muy costoso y la flor quizá sea muy delicada. Las flores de temporada lucen más naturales y resisten mayor tiempo.

3. Un universo

Focus in Life

Cuando llegues a una floristería para encargar tu ramo de novia, te vas a encontrar con un universo nuevo, lleno de aromas y colores, y deberás decidirte por un tipo de ramo que conjugue de la mejora manera con tu estilismo. Para ello, el florista te contará sobre los tipos de ramos, sus formas y estilos, más rústico o clásico, redondos, verticales o con caída, y te mostrará catálogos para unir todas las piezas del rompecabezas y crear, así, el ramo de tus sueños.

4. Para cada novia

Lucía Cruz

Así como las novias eligen un vestido de novia que les queda al detalle, pensado o diseñado especialmente para ellas, los ramos de novia se permiten cierta licencia para componerse de flores, texturas y colores que conjugan entre sí para dar como resultado una composición particular para esa novia. Considerando las premisas básicas para no desentonar en las proporciones, cada novia encuentra una combinación más elegante, bohemia o silvestre, de acuerdo con su personalidad.

5. La forma

Sempiterno Fotografía

Muchos detalles inciden en la manera de sostener un ramo de novia, pero lo esencial se vincula con la forma. Por lo general, los que tienen una empuñadura corta se amoldan fácilmente a la mano. Los ramos redondos o con caída se llevan tomándolos por debajo de las flores, ni por el medio ni por el final. Los ramos de tallo visto se acomodan en el antebrazo, como forma de presentación. En este caso, es importante considerar el equilibrio visual. Para los ramos del tipo cascada, la mano se ubica por sobre la cintura.

6. En la ceremonia

Focus in Life

Llegado el momento de la ceremonia, de caminar hacia el altar, será inevitable sentir nervios y ponerte tensa. Pero para lucirte y lucir tu ramo de novia, lo mejor será relajarte y dejarte llevar por tu padrino. En ese transcurrir el ramo estará en la mano izquierda. Al salir de la iglesia, ya del brazo de tu esposo, deberás sostener el ramo del mismo lado que viene tu pareja para dejar libre la otra mano, con la que saludar, abrazar, tomarte el vestido, sujetarte en las escaleras, etc.

7. Naturalmente… hacia arriba

Simon Brown Studio

La idea básica es ubicar el ramo a la altura de la cadera, con el brazo ligeramente doblado y pegado al cuerpo. Las flores deben mirar hacia delante para que luzcan naturales, mostrando todo su esplendor, y tu actitud también debe ser natural y esbelta. Solamente para las fotos se puede tomar el ramo con las dos manos, sin apretar mucho. En los momentos de las firmas, se lo coloca en el altar o en el escritorio del juez, con las flores hacia arriba, sin tapar la imagen para la cámara del fotógrafo.

Siempre atenta a la posición del ramo de novia, nunca lo dejes mirando hacia el suelo. Lo mejor es ensayar con un ramo artificial y apostar por lucirlo con elegancia y naturalidad, sin olvidar cierta inclinación para que las flores luzcan tan bellas como en tu inspiración original.