Las nuevas parejas, sobre todo las más jóvenes, suelen “renegar” de las tradiciones que giran en torno al casamiento. Aunque también existen esos enamorados del amor, que siguen al pie de la letra todo el protocolo antes y durante la boda. Dormir juntos la noche antes de casarse hubiera sido impensado hace algunos años atrás. Hoy algunas parejas lo hacen y lo toman como natural. ¿Qué cosas tener en cuenta?

Existen actualmente muchas parejas que conviven antes de casarse, o que inclusive tienen hijos, por lo que es normal que vayan a dormir juntos la noche anterior. Tanto el dormir como el no dormir presentan algunas ventajas y desventajas que te contamos en esta nota.

Cuestión de comodidad

Las parejas que ya conviven antes de casarse, por una cuestión obvia, tendrán todo su vestuario y accesorios en la misma casa. Por ello, será una cuestión más que práctica el hecho de que la noche anterior vayan a dormir juntos, para evitar todo un trajín de bolsos, valijas y lo que haya que llevar hasta el salón o hasta la Iglesia.

Focus in Life

Los nervios, una mala pasada

Una desventaja puede radicar en el hecho de que dormir con tu pareja pueda acrecentar los nervios por el gran día, provocando que no puedan dormir o relajarse del todo. Para evitar pensar todo el tiempo en la ansiedad lógica que les provoca saber que en unas horas sean marido y mujer, pueden optar por dormir en lugares diferentes.

Aunque puede suceder todo lo contrario, y quizás el hecho de despertarte al lado de la persona que elegiste para pasar tu vida sea lo más reconfortante para ayudar a calmar esos pequeños nervios.

Detalles de ubicación

Si todavía están indecisos respecto de si pasar o no la noche juntos, otro detalle que pueden poner en análisis es el lugar donde se prepararán para el gran día. La novia seguramente tendrá una peluquera y una maquilladora, y quizás prefiera estar sola para prepararse para el momento tan esperado.

Lo importante de ambas situaciones, es que lo puedan conversar, y que no estén limitados por ninguna opción de antemano.

Patricia Arias

Los hijos de por medio

Si son una pareja que tiene hijos en común, será un factor que deberán tener en cuenta, ya que como mínimo, uno de los dos deberá dormir con ellos. Si eligen pasar la noche juntos, pueden levantarse junto a sus hijos y desayunar juntos, y prepararse en familia para el gran paso que van a emprender.

Otra opción es dejar los chicos con algún familiar, para que cada uno de ustedes pueda dormir en casas distintas, y seguir la tradición de verse cuando comience la ceremonia del casamiento, ya sea en la civil o religiosa.

Mimos para el día anterior

Una excelente alternativa es que ambos, en conjunto o separados, puedan reservar una habitación de hotel con spa, desayuno continental y masajes incluidos. Servirá mucho para descansar de todo el estrés organizativo de la boda.

Si eligen pasar la última noche juntos, se levantarán totalmente relajados, sabiendo que todo está listo para el mejor día de sus vidas.  Pero si desean dormir separados, pueden juntarse con amigos, para pasar una divertida y tranquila cena la noche anterior y dormir las ocho horas necesarias para levantarse descansados, sin ojeras y sobre todo, ¡con mucha alegría por todo lo va a acontecer!

Mango Fotografía

Seguir lo que les dice el corazón

Aunque suene trillado, estas decisiones, que a veces parecen estar tan determinadas por algunas tradiciones, deben tomarse según lo que los haga sentir seguros, lo que crean práctico o de acuerdo a sus creencias y gustos personales. Cualquiera de las opciones que tomen será la indicada, y cada una de ella tendrá su aspecto sumamente positivo. ¡Que prime el amor!

Como pareja tomaron una gran decisión, que es unirse en matrimonio para siempre. Tanto si quieren dormir la noche anterior juntos, porque no pueden separarse; o si prefieren esperar hasta la noche de bodas, vivirán uno de los días más plenos de su vida, y eso es lo único que deben tener en mente mientras se encaminan hacia el gran evento.