El vestido de novia es uno de los pesos fuertes en el presupuesto de boda. Hay conceptos que llevan una partida importante y no pueden ajustarse más, como es el menú y el salón. En el caso de los vestidos, es cada vez más frecuente acudir a tiendas o outlets donde se encuentran modelos de segunda mano. No implica meterse en una compra a ciegas. La tendencia gana terreno y vale la pena conocer que existe la posibilidad de vestidos de novia usados.

1. Lo que importa a las novias

El vestido de novia es la cuestión que importa a las novias, aunque otros elementos como los accesorios o un velo que impacte también ponen las emociones a flor de piel. Algunas novias dejan de lado la tradición y se encaminan hacia modelos vanguardistas o que puedan tener una segunda vida, como los trajes de dos piezas o los monos. De todas maneras, ninguna mujer deja de soñar con el vestido de novia, con un aire sencillo, minimalista o cosmopolita.

2. Perchero de vestidos usados

Sin dudas, un vestido de novia usado estará casi listo para usar si coincide con tu talle. Serán muy pocos arreglos los que debas aplicar. Los tiempos de pruebas se reducen notablemente. Los vestidos usados que se venden en tiendas u outlets están impecables y son mucho más económicos que un vestido nuevo. Han pasado por la tintorería y lucen en los percheros luego de que sus dueñas los vendieran para recuperar gastos. También existen comunidades online en los que las novias les venden sus vestidos a otras novias a precios rebajados. Siempre aparecen modelos nuevos y la variedad de talles es amplia.

3. Vestidos más baratos

Es la ventaja más evidente. No significa que el vestido no esté en perfectas condiciones y por eso tenga un precio de segunda mano. En realidad, el factor que lo encarecía ya no existe, que era su estreno como nuevo. Los precios de vestidos de novia usados son más accesibles y conservan su calidad original. Los consejos para comprar un vestido nuevo valen también para buscar un modelo usado.

4. Vestidos vintage

Entre las opciones para lucir un vestido de novia usado, los tejidos vintage adquieren otra relevancia. Si se presenta la posibilidad de reciclar el vestido de tu mamá, de alguna hermana mayor o una tía, es una situación perfecta para incorporar una filosofía sostenible, además de reinventarlo a partir de una nueva apuesta en tu sueño como novia. Los vestidos vintage tienen un encanto que enamora sin igual y son especialmente femeninos.

5. Las bodas eco-friendly

Es una tendencia en crecimiento. El cuidado por el medio ambiente y el reaprovechamiento de recursos valen también para la elección del vestido de novia. Cada vez hay más adeptas y aficionadas a los vestidos usados o el alquiler de vestidos nupciales. La filosofía ecológica se traslada a todos los conceptos de boda, y un vestido de novia usado o heredado puede tener una segunda oportunidad en el camino hacia el altar.

6. Desventajas

Uno de los factores negativos es la sensación de no lucir un vestido nuevo. Las novias deben considerar que un vestido de novia no es de lo más frecuente de ver; aunque tenga un uso, es una prenda de valor y calidad. La falta de confianza y la sugestión son otras desventajas. Si la decisión está tomada, no hay de qué avergonzarse. El ahorro, las circunstancias de cada pareja y las propias decisiones son causas que nadie debería juzgar.

El alquiler de vestidos de novia es otra opción para barajar los costos de la boda. También requiere un tiempo para encontrar el modelo que le asiente mejor a la novia en cuanto a personalidad y estilismo. Ambas alternativas son soluciones perfectas para muchas novias.