Javier Maciera

Creaciones tan clásicas como “Voces de primavera” de Johann Strauss o el “Vals de las flores” de Tchaikovsky siempre estarán vigentes para las bodas más tradicionales. Aunque no deja de ser una costumbre bien arraigada, algunas parejas se animan a encender una chispa particular y deciden hacer el primer baile con otros ritmos menos convencionales. Una tradición que pisa fuerte.

1. De la nobleza

Focus in Life

El ritmo del vals tiene sus orígenes en las danzas campestres de la región alpina del Tirol, allá por el siglo XII. Para finales del siglo XVIII comienza a conquistar la alta clase social de la romántica Viena y luego se expande a otros países, tomando el nombre según la geografía, vals vienés, vals inglés, vals francés. La difusión llegó hasta América y rápidamente cada región lo adoptó, sumando un carácter más a su identidad nacional, como es el caso de México.

2. Baile de salón

Sacramento Audiovisuales

Este baile de pareja no tuvo un inicio feliz. Al principio bailar enlazados era considerado casi un escándalo, un baile inmoral. El Congreso de Viena de 1814 permitió que la danza de los pasos rápidos se admitiera como baile de salón. Fue el compositor Johann Strauss (padre) quien estableció la hegemonía del vals con numerosas obras dedicadas a este baile.

3. El hit de 1867

La Tradición

El hijo del compositor, Johann Strauss II, fue el más famoso de la dinastía musical. “El Danubio azul” es una de sus obras célebres, inspirada en un poema de un poeta austríaco que le cantaba a la belleza eterna de la ciudad de Viena, a orillas del río Danubio. Su estreno en la Viena de 1867 tuvo un inicio azaroso pero luego se convirtió en una obra exitosa, a partir de su presentación en París.

4. De la realeza a los casamientos

Focus in Life

Así como el vestido de novia tiene sus orígenes en la realeza del siglo XIX, la tradición del vals pronto traspasó los salones de baile y se difundió como baile de novios en todo el mundo. El refinamiento de las formas y los giros del baile de tres tiempos conquistó a las parejas de novios y el vals se transformó en un paso protocolar en la celebración de las bodas.

5. La tradición

Faculuz Fotografía

En el momento del primer baile, la novia inicia el vals junto con su padre o padrino. La tradición indica que luego el padre le concede la mano al novio, a modo de nuevo inicio como familia de la flamante pareja. Luego se irán sumando los invitados a la pista de baile, los padres de ambos, los padrinos y otras parejas. Cada familiar o amigo irá tomando su turno junto a los novios para cumplir con la tradición más protocolar.

6. Melodías modernas

Pura Vida

Los clásicos vieneses resultan una apuesta segura, por lo que no se van a equivocar. Pero hay otros valses de melodías más modernas que pueden encantar sin salirse del tradicional tres por cuatro. Desde “Married Life”, de la banda sonora de Up, composición de Michael Giacchino; “El vals de Amélie”, de la comedia romántica Amélie, música de Yann Tiersen; y para festejar la vida, “Grand Hotel Valse”, de La vida es bella.

7. Tradiciones que se renuevan

Carla Bonilla

Algunos novios incorporan nuevos compases o renuevan una tradición nupcial dándole algo más de gracia o de chispa a un formato que puede resultar algo rígido. En bodas más descontracturadas, los novios se atreven con otros ritmos como salsa, balada, rock, un vals no tradicional, incluso alguna coreografía original que resulta muy exitosa. El secreto para que el tiempo se vuelva mágico e inolvidable es elegir alguna canción con significado propio para ustedes.

Un vals clásico, uno más moderno, una balada de amor aunque no sea propiamente un vals, o un remix de sus canciones favoritas. La tradición de bailar el vals sigue ganando adeptos. De seguro, el tema que elijan se robará más de un suspiro.